El Brujero: esperaba una parodia de The Witcher y me encontré una aventura ecológica
Me acerqué a El Brujero, de Tomasz Samojlik, esperando una versión de cachondeo de The Witcher: sus personajes, sus situaciones más reconocibles y unos cuantos chistes a costa de sus clichés. El título y la portada tampoco ayudaban a pensar otra cosa. Pero este cómic, publicado por Fandogamia, me ha salido bastante distinto de lo que tenía en mente. Me ha gustado, aunque por motivos que no esperaba.
Vaya por delante que no he jugado a los videojuegos ni he leido nada de la obra de Andrzej Sapkowski. Mi contacto con The Witcher viene sobre todo de la serie de Netflix con Henry Cavill, y con eso me ha bastado para reconocer bastantes guiños. Aquí tenemos un cazador de monstruos, hechiceras, un juglar y un mundo de fantasía que resultará familiar a quienes conozcan las aventuras de Geralt. Sin embargo, Tomas Samojlik, el autor de este cómic (del que ya no se si el nombre también es un chiste / homenaje / parodia XD) utiliza esos elementos para montar una historia con su propio recorrido.
Un cazador en el lado equivocado
El protagonista se dedica a cazar monstruos, pero algo falla en ese oficio aparentemente tan claro. Las criaturas a las que persigue tienen mucho que ver con el equilibrio del mundo que habitan, y su exterminio responde a intereses que iremos conociendo durante la lectura.
Prefiero dejar la premisa ahí, porque una de las cosas que me han funcionado es cómo el cómic va soltando información. Al principio ves unas piezas; después entiendes de dónde vienen los personajes, qué buscan y cómo encaja todo. Contar demasiado de ese trasfondo le quitaría parte de la gracia.

La aventura tiene un mensaje ecológico bastante evidente y también crítica social: el abuso de quienes tienen más, la explotación de los recursos y las consecuencias que acaban pagando otros. Todo está tratado con ligereza, dentro de una historia que se lee bien y permite ir simpatizando con sus personajes. No hace falta ponerse especialmente solemne para entender por dónde van los tiros.
Humor y dibujo para los más pequeños
El dibujo es divertido, con personajes simpáticos y un aspecto bastante infantil que encaja con lo que cuenta. Me ha parecido muy funcional para esta aventura y su tono de humor. Tampoco he encontrado chistes fuera de lugar ni ese empeño por meter bromas adultas que a veces acompaña a las parodias.
Por eso, aunque la he disfrutado, la veo más para peques que para lectores de mi edad. Su manera de presentar los conflictos y la suavidad con la que aborda sus temas me hacen pensar que puede entrarles muy bien a los lectores más jóvenes.
Me queda la curiosidad de cómo recibirán los guiños quienes no conozcan The Witcher. Algunos chistes perderán parte de la gracia, imagino, pero la historia tiene un argumento propio que permite seguirla más allá de las referencias. Otra cosa es cuánto añade reconocer a quién está remedando cada personaje.

Al final, mi principal aviso tiene que ver con las expectativas. Si vienes buscando una sucesión de bromas sobre The Witcher, puede que tardes un poco en situarte, como me pasó a mí. Aquí hay una aventura ecológica que aprovecha ese gancho y se va por otros caminos.
El Brujero me ha hecho pasar un buen rato. Se lee rápido, sus personajes tienen gracia y descubrir poco a poco lo que ocurre ayuda a mantener el interés. Me habría apetecido una parodia más cercana a lo que esperaba, pero también he disfrutado encontrándome con esta otra historia. Para un lector joven aficionado a la fantasía, le veo bastante más recorrido.
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