Wolfmask: Un corto de serie B (o Z) cargado de nostalgia por otra época
Aunque para muchos el pasado no es importante, cabe recordar que en internet, igual que en el cine, existió una época en la que la IA no causaba estragos y los efectos digitales no estaban al alcance de muchos. Una época en la que los efectos prácticos definían a realizadores y en la que con poco presupuesto, se creaban auténticas joyas.
Para los amantes del terror y el genero B (o incluso Z), esa época evoca nombres como los de George A. Romero, Peter Jackson, Sam Raimi o Tobe Hooper, auténticos artesanos del cine de terror que marcaron al gran publico y a aficionados con su forma de hacer cine.
En 2010, cuando este blog daba sus primeros pasos, muchos herederos de ese estilo se codearon con los creadores de las primeras webseries de internet (hablo de los inicios de Malviviendo, Niña Repelente o Cálico Electrónico) dando a luz a producciones bizarras, divertidas y cargadas de amor por el séptimo arte.
Por mi parte, tuve la suerte de contar con amigos que perpetraron títulos como «Cockhead« (una cinta sobre el hipotético encuentro entre Steven Seagal y Chuck Norris para acabar con una amenaza alienígena) y que me hicieron pasar ratos estupendos y, curiosamente, en 2026, me he encontrado con una producción en la que, por arte de magia o de los hados, se repiten casi todos los vicios, estilos y malas costumbres que tanto ellos, MADSATAN, como muchos otros creadores de la época, dejaron grabado a fuego en las mentes de quienes disfrutamos / sufrimos de sus producciones.

El título del que te hablo es Wolfmask, una producción amateur que, bajo el nombre de Satanic Demon Films (hasta en esto hay paralelismos), muestra la obra de Hugo Borrallo, un joven de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) al que la difusión en nuestras redes sobre el resurgir en formato cómic de Dead Hunters (otro film de la época que rememoro) provocó un curioso cruce de caminos.
Wolfmask bebe de los clásicos del terror. Cintas en las que «cuatro gatos» se la juegan en sitios donde antes han ocurrido crímenes y a los que la curiosidad, como al gato, les cuesta caro (mucho más que los 12€ que costó hacer el corto XD).
No voy a decir que Wolfmask sea una joya para todos los públicos, pero si que se trata de un fanfilm, un corto, lleno de amor por el cine de otra época en el que tanto su realizador como los interpretes hacen sus primeros pinitos de forma artesanal en una época en la que la IA lo impregna todo, y aunque solo sea por eso, por ir a contracorriente, merecen mi aplauso.
Comentar también que Hugo Borrallo ha recogido el testigo de Julian Lara, el creador de Dead Hunters: Sevillian Zombis, y que en breve, además de una secuela de esta Wolfmask, presentará su visión actualizada de esa cinta de zombis que tanto ruido hizo en 2003.
Si te gusta el cine bizarro y lo artesano, no debes perdértelo y, por supuesto, si te gusta, no olvides seguir a Hugo Borrallo en sus redes ;). ¿Quién sabe hasta dónde podrá llegar?
