Pornopedia, de Don Julio: reírse del porno de la A a la teta
Mi relación con el humor de El Jueves comenzó antes de que tuviera edad para leer algunas de sus páginas. Mi hermano compraba aquellos cómics y recopilatorios, así que, con ciertas restricciones bastante comprensibles, acabé conociendo series como Clara de noche, Martínez el Facha y muchas otras que ahora mismo se me escapan.
Aquellas lecturas fueron uno de mis primeros contactos con un humor para adultos bruto, irreverente y dispuesto a reírse de casi cualquier cosa. Por eso, después de haber disfrutado de los cuadernillos de Don Julio publicados con la gran F (no te pierdas «El niño Jesús no odia a los mariquitas» y el resto de la colección) , tenía bastante claro lo que podía encontrar en Pornopedia. Aun así, reconozco que el autor ha conseguido llevar sus barbaridades un poco más lejos.
Pornopedia no es realmente una novedad de Fandogamia
Aunque Pornopedia ha vuelto a circular a través de Fandogamia, el volumen fue publicado originalmente por Bestia Negra en 2018. De hecho, esa es la editorial cuyos logotipos aparecen en el ejemplar.
Lo que ha hecho Fandogamia es recuperar y redistribuir aquellos libros, tal y como explica en su propia página web. No estamos, por tanto, ante una edición actualizada, sino ante el mismo tomo en cartoné de 216 páginas que recopiló las entregas publicadas por Don Julio en El Jueves.
Su planteamiento no puede ser más sencillo: construir una enciclopedia del porno en internet y recorrer, por orden alfabético, algunas de sus categorías, prácticas, filias y rincones más extraños. Todo ello, evidentemente, pasado por el filtro de Don Julio.

Un libro para leer a pequeños atracones
Pornopedia no es un cómic que pida sentarse a leer sus 216 páginas de una tacada. Funciona mucho mejor abriéndolo por cualquier sitio, leyendo unas cuantas entradas y dejándolo descansar hasta la próxima visita.
En mi caso he ido saltando entre términos como amateur, anal, hentai o MILF, y la impresión ha sido siempre parecida: Don Julio toma cualquier detalle relacionado con el porno y lo retuerce hasta convertirlo en una sucesión de chistes, personajes grotescos y situaciones que cuesta creer que alguien se haya atrevido a dibujar.
Para hacerse una idea del nivel, en la entrada dedicada al sexo anal podemos encontrar una batalla entre penes, heces y espermatozoides que descubren demasiado tarde que han terminado en el agujero equivocado. Sí, es soez, vulgar y tremendamente burro. También consiguió que me riera en la cama hasta despertar a mi pareja, algo que no me ocurre con demasiados cómics.
El dibujo caricaturesco y exagerado encaja perfectamente con este tipo de humor. Don Julio no se limita a ilustrar cada término, sino que convierte genitales, fluidos corporales y toda clase de elementos poco presentables en personajes de sus propias historias. Siempre hay algún pequeño detalle escondido que termina rematando la barbaridad principal.

Una Pornopedia anterior a OnlyFans y la inteligencia artificial
El paso del tiempo se nota. Las páginas recopiladas llegan hasta 2018 y retratan el porno de internet de aquellos años. Hay gags sobre vídeos amateur, hentai, MILFS y muchas otras categorías todavía reconocibles, pero no aparecen fenómenos como OnlyFans, los contenidos generados mediante inteligencia artificial o los deepfakes.
También ha cambiado la conversación alrededor del consentimiento y de la forma en la que se crean y distribuyen estos contenidos. No es un defecto atribuible al libro, pero sí impide considerarlo una enciclopedia del porno actual. Más bien funciona como una fotografía gamberra de una etapa concreta de internet. Viendo todo lo ocurrido desde entonces, material para una ampliación no faltaría precisamente.
Una recomendación solo para adultos sin demasiados reparos
Pornopedia no es para todo el mundo, ni pretende serlo. Para disfrutarla hay que aceptar su vocabulario, su vulgaridad y una forma de hacer humor que no se preocupa demasiado por resultar elegante.
Si términos como anal, hentai o MILF ya te incomodan, será mejor que mantengas las distancias. Si creciste leyendo El Jueves, conoces el trabajo de Don Julio y todavía eres capaz de reírte de las muchas ridiculeces que rodean al sexo y al porno, aquí tienes diversión para bastantes noches.
Como dije, en mi caso ya consiguió que despertara a mi pareja con mis carcajadas. Eso si, teniendo en cuenta el título del libro, ese despertar podría haber sido bastante más comprometido. XD

