Crítica de Ruta de Escape: Un gran ejercicio de estilo
Se puede decir que esta «Ruta de Escape» (Crime 101, en el original), es la película que dará a conocer al director Bart Layton. De origen británico y con linaje familiar de artistas, en sus anteriores films, The Imposter y American Animals, ya se introducía en lo que podríamos denominar como lumpen o bajos fondos. The Imposter es la historia real de un estafador; American Animals trata sobre robos de libros. Ambos films consiguieron premios hace unos años. Y ahora, Layton sigue fiel a ese espíritu y nos trae una película con la que lanza un mensaje claro al espectador: “Me gusta Michael Mann, y eso es lo que os doy”.
Ruta de Escape apunta maneras ya desde su comienzo, con unos planos generales, un tanto agobiantes, de la ciudad de los ángeles. Nocturnos, con numerosas luces, filmados con un tono muy realista. Desde ahí, el director nos apunta qué tipo de historia nos vamos a encontrar. O historias. Porque, en un lado, tenemos a Mike (Chris Hemsworth), un ladrón experto. Nunca usa la violencia, y planifica los robos al detalle. Luego, el relato nos lleva a Sharon (Halle Berry) una vendedora de seguros, trabajadora, o más bien currante hasta la extenuación, que ve su esfuerzo diario no termina de dar los frutos que desea; y para cerrar el círculo, tenemos al inspector Lubesnick (Mark Ruffalo), un veterano agente del departamento de robos, que ya está de vuelta de todo, cuyo matrimonio se viene abajo, y con él, también las expectativas laborales, y vitales.

Este sería a modo sencillo el esbozo de la trama. Lo que hay que decir es que las tres historias se van entrelazando poco a poco, mediante un hilo invisible: el del simulacro de vida. Porque los tres personajes tienen en común que son algo así como una especie de presos que viven en una inmensa cárcel agobiante donde no hay, al parecer, posibilidad de salida. Todo ello aderezado con una voz en off de un podcast donde te dan fórmulas mágicas para alcanzar la serenidad y la felicidad. Aparentemente nos encontramos con un thriller muy del estilo Michael Mann, como Heat o Collateral, pero en el fondo lo que hay es un retrato social de profundo calado sobre las mentiras que se nos venden desde un sistema económico que juega con las cartas marcadas.
Ruta de Escape sin duda es una de las sorpresas más agradables de este comienzo de año, un juguetito de Bart Layton y de Chris Hemsworth que ejerce de productor. Un thriller de acción que podríamos considerar semi-independiente, con pocas persecuciones en coche pero muy bien ejecutadas, con un ritmo pausado pero en el que van pasando muchas cosas, donde se mantiene bastante bien la tensión. Un entretenimiento de calidad que nos da a conocer a un buen guionista y director que dará que hablar en el futuro.
