Chucho Feucho: cuando un cómic sobre perros te toca donde no esperabas
No sé si lo he comentado alguna vez por aquí, pero me gustan mucho los perros.
Durante 13 años tuve una perra a la que quería una barbaridad. La despedí en febrero de 2025, y fue bastante duro. Poco después, en casa decidimos adoptar otra, y ahí vuelves a reconectar con todo: el cariño, la responsabilidad… y también con lo que implica realmente adoptar.
Por eso, cuando vi “Chucho Feucho”, publicado por Nuevo Nueve y firmado por Gregory Panaccione (basado en la obra de Daniel Pennac), sabía que iba a ser una lectura especial.
Y lo ha sido… pero no exactamente como esperaba.
Premisa (sin spoilers)
La historia nos presenta a un perro “demasiado feo” que es abandonado nada más empezar. Literalmente tirado como basura.
A partir de ahí, comienza un viaje en el que solo tiene un objetivo: encontrar a un humano al que poder “educar” para que lo quiera.
Sí, aquí el giro está en eso.
No es el perro el que necesita aprender… somos nosotros.

Qué cuenta realmente este cómic
Aunque la historia puede parecer sencilla, lo que hay debajo no lo es tanto.
“Chucho Feucho” habla de:
- El abandono animal (sin edulcorarlo demasiado)
- La necesidad de afecto
- Lo difícil que es encajar en un mundo que no está pensado para ti
- Y sobre todo, de cómo tratamos los humanos a los animales
Hay momentos bastante duros, otros más esperanzadores… pero en general mantiene un tono que mezcla lo entrañable con cierta incomodidad.
Porque sí, hay personajes que conectan con los animales… y otros que dan bastante rabia.
Y eso está bien.
Personajes y enfoque
El propio Chucho (El Perro es el nombre elegido en realidad por su «dueña») es el eje de todo.
No es el típico perro adorable de primeras. De hecho, el cómic juega justo con lo contrario: con la idea de que no todo lo que merece cariño es bonito o fácil de querer.
Y luego está la niña.
Un personaje que al principio no entra especialmente bien, con una actitud bastante arisca… pero que funciona como espejo de algo muy real: muchas veces no es que no haya bondad, es que no sabemos gestionarla.
Ahí es donde el cómic mete su pequeño arco de redención, tanto para ella como para su entorno.

El diferencial (lo que de verdad importa)
Aquí es donde este cómic gana puntos.
Porque más allá de la historia, lo que te deja es una sensación bastante clara:
No estamos preparados para la responsabilidad que supone tener un animal.
Y esto no es teoría.
Después de haber pasado por la pérdida de un perro y por la experiencia de adoptar, este tipo de historias ya no se leen igual.
Te hacen pensar en:
- La cantidad de animales que acaban abandonados
- Lo fácil que es “querer un perro”… y lo difícil que es cuidarlo bien
- Y lo poco que, en general, entendemos lo que necesitan
Este cómic no te va a cambiar la vida, pero sí te deja ese pellizco.
Y eso, hoy en día, ya es bastante.
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Apartado visual
Aquí hay que detenerse.
El dibujo de Panaccione no es el típico dibujo “bonito”. No busca eso.
Pero funciona muy bien.
Es expresivo, transmite emociones con facilidad y, sobre todo, consigue que conectes con el perro incluso en sus momentos más duros.
No necesita grandes alardes técnicos para funcionar. Está al servicio de la historia.
Y eso se nota.

Puntos débiles
Aquí voy a ser claro.
- La historia es bastante previsible en algunos momentos
- El mensaje es directo, sin demasiadas capas
- Y si buscas algo más complejo o rompedor, puede quedarse corto
No es un cómic que te vaya a volar la cabeza.
Conclusión
“Chucho Feucho” es un cómic sencillo, directo y con un mensaje muy claro.
Funciona especialmente bien si conectas con el tema de los animales, la adopción y el trato que les damos.
Si has tenido perro, probablemente te toque más de lo que esperas.
Si no… es una buena forma de entender por qué debería importarte.
Puedes adquirir Chucho Feucho en tu librería habitual, en la web de Nuevo Nueve o en Amazon.

