Crítica de Turno de Noche: caos apocalíptico y la amenaza de un hongo mutante
El caos en una película tiene esa fuerza dinámica que capta la atención del espectador con pocos recursos, porque la predicción sobre qué rumbo va a tomar su historia se vuelve impredecible. Esto es lo que le sucede a Turno de Noche; un film que, aunque parezca desordenado o aleatorio, logra atraparte en la simpleza de su juego cinematográfico.
Una historia sencilla, efectiva y dinámica que busca la complicidad del público para hacerle creer que lo que está viendo es un conjunto de elementos desordenados, que tiene un propósito claro: la búsqueda del entretenimiento a través de un viaje donde las imágenes se imponen a la narrativa.
De qué va Turno de Noche
Dos jóvenes empleados de un almacén, que antiguamente pertenecía al gobierno de Estados Unidos, se enfrentarán a la amenaza de un hongo mutante. Durante el turno de noche más salvaje de su vida, tendrán que sobrevivir a una experiencia explosiva, bestial y peligrosa.
Contarán con la ayuda de un veterano agente del Pentágono y, juntos, deberán salvar a la humanidad de su inminente extinción.

Reparto y créditos de Turno de Noche
Es una adaptación cinematográfica de la novela Bajo Cero, escrita por el guionista David Koepp (Parque Jurásico, Spider-Man), quien también firma el guion de la película.
Está dirigida por Jonny Campbell, con fotografía de Tony Slater Ling y música de Mathieu Lamboley.
El reparto está encabezado por Joe Keery, Georgina Campbell y Liam Neeson, acompañados por Lesley Manville, Vanessa Redgrave y Sosie Bacon. Produce Gavin Polone, responsable de la saga Zombieland.
El instante previo al apocalipsis
Turno de Noche es un thriller previo al apocalipsis, situándonos justo en ese momento en el que aún se puede evitar que todo se vaya al carajo.
La cinta bebe claramente de las comedias gamberras de la trilogía del Cornetto (Edgar Wright y Simon Pegg), apostando por una comedia de terror con hongo-apocalipsis, cargada de violencia abrupta, toques de gore e imágenes repulsivas, equilibradas con un humor ligero que gira en torno a las decisiones de sus personajes.
Especial mención merecen los animales, cuyas muertes son tan brutales como memorables.

Visualmente se nota que es una cinta modesta, pero el uso de un escenario cerrado como el almacén juega a su favor. Sus efectos especiales, aunque limitados, resultan efectivos, con esas explosiones de sangre infectada verde que encajan perfectamente en su propuesta.
Hay cierto regustillo a homenaje a las películas de John Carpenter de los años ochenta: peleas alegres, tiroteos, momentos incómodos y, sobre todo, una constante sensación de diversión.
La historia ofrece una perspectiva interesante del subgénero zombi: el hongo deforma, agarrota y maltrata los cuerpos, pero mantiene la inteligencia de los infectados, cuyo único objetivo es propagarse y arrasar con todo.
La película abraza sin complejos su espíritu de serie B, funcionando con la precisión de un mecanismo sencillo pero efectivo.
Pecados y virtudes
Su ritmo ágil juega a favor de la experiencia, haciendo que la historia fluya con ligereza. Sin embargo, también es su mayor debilidad: su corta duración impide que algunas situaciones respiren, lo que deja una sensación de desarrollo irregular.
El guion no siempre acierta con los diálogos ni con las bromas, y varios personajes funcionan más como vehículo para muertes llamativas que como piezas relevantes dentro de la historia.

Aun así, el reparto cumple con creces. Georgina Campbell y Joe Keery aportan el tono cómico, mientras que Liam Neeson parece divertirse parodiando su propia imagen de héroe de acción.
Especialmente memorable es la escena en la que un dolor de espalda lo deja a merced del enemigo, funcionando como una autoparodia bastante evidente… y efectiva.
Su puesta en escena es humilde, pero funcional, logrando transmitir la claustrofobia necesaria. Los efectos especiales cumplen y las explosiones de vísceras consiguen ese equilibrio entre lo grotesco y lo divertido que la película busca.
Conclusión
En definitiva, Turno de Noche es una comedia de terror de serie B que apuesta por la diversión directa, sin complicaciones.
Su ritmo vertiginoso y su tono desenfadado hacen que funcione como entretenimiento puro, aunque arrastre cierta irregularidad narrativa.
Una propuesta caótica, gamberra y sin complejos que encantará a los fans del terror ligero con toques de humor y gore.
