Torrente Presidente: una sátira con profundidad
Ya hemos visto Torrente Presidente y te contamos en esta crítica qué ofrece la nueva película de Santiago Segura: humor escatológico, sátira política y un regreso pensado para provocar, hacer reír y remover un poco al espectador.

“Vuelve la vergüenza del cine español”. No lo decimos nosotros, sino la campaña de marketing que ha llevado a cabo Santiago Segura, junto con este otro eslogan: “Blanqueando el fascismo desde 1998”.
Y es que su creación estrella, Torrente, tenía que volver. El espíritu de los tiempos reclamaba una suerte de rebelión contra la hegemonía cultural dominante en la última década.
Y ha vuelto, además, batiendo récords de taquilla. Solo el viernes del estreno ha logrado 15 millones, superando incluso el arranque de producciones recientes como Avatar.
Una película de la que es mejor saber poco
Ya se ha escrito mucho en estos días sobre la película. Y el propio Segura se ha mostrado algo molesto con los periodistas que han difundido los cameos del film.
Nosotros no somos de hacer spoilers ni de revelar demasiadas cosas. Preferimos mantener el elemento sorpresa.
Y es que esta nueva entrega de Torrente pertenece a ese tipo de películas en las que, cuanto menos se cuente, mejor.
Inevitablemente, estamos en la era de internet y ya habrá fragmentos circulando por redes. Pero desde este medio, respetamos esa experiencia.

Trama: Torrente quiere ser presidente
Tan solo vamos a esbozar la trama y mencionar algunos actores, los más evidentes.
En esta ocasión, el héroe español regresa con la intención de ser Presidente del Gobierno. Lo hace desde un partido llamado NOX (“cualquier parecido con la realidad… es una putada”).
Pero lo interesante de la película apenas se ha comentado en los artículos o vídeos que han circulado estos días.
Porque Torrente Presidente es, ante todo, una sátira política.
Más que humor: una crítica a la sociedad
Aquí están los ingredientes habituales del personaje: racismo, escatología, machismo…
Pero también hay un fondo mucho más interesante: una reflexión sobre la degradación de la comunidad política y, por extensión, de la sociedad.
“Lo que vosotros queréis es trincar, como yo”, dice Torrente en un momento del film.
Y ahí está la clave.
Santiago Segura apunta directamente: los políticos salen de la sociedad. Los elegimos nosotros. Si la sociedad está corrupta… ¿cómo no lo van a estar sus representantes?

Guantazos para todos (y especialmente para uno)
Al contrario de lo que muchos dirán, también hay una crítica bastante ácida hacia el partido NOX (ya sabemos a cuál alude).
Sí, hay golpes para todos, pero especialmente hacia ese perfil político:
- Por su clasismo
- Por perder el tiempo en cuestiones secundarias
¿Es políticamente incorrecta? Sí.
Pero también hay cierta contención. Y eso no juega en contra de la película. Al contrario: la hace más disfrutable.
Un soplo de aire fresco en temas que nos afectan a diario.
Reparto y sello Segura
Estamos ante un triunfo de la comedia absurda y escatológica.
Santiago Segura se rodea de su habitual “familia”:
- Gabino Diego
- Carlos Areces
- Willy Bárcenas
- Y habituales como Kiko Rivera o Jesulín de Ubrique
No podemos olvidar tampoco al propio Segura como director y creador, alguien que en las últimas décadas ha dado trabajo a figuras míticas del cine español como Tony Leblanc, José Luis López Vázquez o Fernando Esteso.

Conclusión: el nuevo “punk” del cine español
En definitiva, Torrente Presidente ofrece exactamente lo que promete:
- Muchas risas
- Un rato de diversión directa
- Y una propuesta que, en el contexto actual, funciona casi como un nuevo “punk” cultural
Apoyada principalmente por el público adolescente y juvenil, que no deja de ser uno de los grandes afectados por las políticas actuales.
