Los cómics de Tiesto Roto: sirenas, científicos locos y otros títulos más oscuros de lo que parecen
Hace poco quedé a tomar un café con Ester Salguero y Ernesto Lovera y aproveché para comprarles varios de sus cómics. Vivimos cerca, aunque no nos vemos tanto como nos gustaría, y tenía ganas de leer en papel las historias que publican a través de Tiesto Roto, su proyecto creativo.
Los conozco desde hace años. Coincidimos hace mil en unas jornadas de literatura fantástica en Dos Hermanas y se acercaron a decirme que les gustaba lo que hacía en De Fan a Fan. Desde entonces hemos compartido otros encuentros relacionados con el cómic, colaboraron en su día con el blog y, bastante después, les hice la web de Tiesto Roto. Hay amistad, así que tampoco tendría mucho sentido hablar de ellos como si acabara de descubrirlos en una librería.
De aquel café salieron, además de un rato muy agradable, cinco lecturas: El corazón de la sirena, de Ester, y los cuatro relatos de Ernesto que forman Asteroides. Son historias breves, bastante distintas entre sí y con cierta afición por llevarte a lugares más oscuros de lo que podrías haber previsto inicialmente.
Tiesto Roto, un espacio para sus propias historias
Ester y Ernesto llevan años trabajando profesionalmente en el cómic. Ella como ilustradora y colorista; él como dibujante y rotulista. Entre los trabajos de Ester está el color de La catedral del mar, donde Ernesto participó como asistente de color. Él también ha dibujado títulos como 1936: Asalto al cuartel de la Montaña o las dos entregas de Jack Malaspina (cómics que espero leer en breve XD).
Tiesto Roto es el espacio donde dan salida a sus propias creaciones. Publican webcómics y narrativa ilustrada, y también hacen ediciones impresas de algunas historias. Puedes acercarte a sus obras gratuitamente desde la web y, si te gustan o prefieres el papel, comprar los ejemplares disponibles y apoyarles para que sigan creando.
Yo elegí el papel y, aquí te cuento mis impresiones.
El corazón de la sirena: el dibujo de Ester y una llamada inquietante
El corazón de la sirena me ha parecido precioso. Ester se encarga de toda la obra y tiene un estilo muy definido, con un gusto para el dibujo y el color que luce especialmente bien aquí. El acabado de acuarela digital es una de las cosas que más he disfrutado de la lectura.
En sus veintidós páginas conocemos a Adyna, una sirena que escucha una llamada procedente de un barco hundido al que tiene prohibido acercarse. La curiosidad puede más que la advertencia, y lo que encuentra allí conviene descubrirlo leyendo.
Es una historia sencilla, que entra muy bien y acaba dando un giro bastante siniestro. Prefiero no explicar hacia dónde se dirige, porque parte de su gracia está precisamente en ese cambio. Sí diré que la belleza del dibujo no debe hacernos pensar que estamos ante un cuento inocente.
De los cinco cómics, este es el que más me ha llamado la atención visualmente. Me gusta mucho cómo dibuja Ester y aquí tiene espacio para mostrar una personalidad propia que apetece seguir viendo en otras historias.

Asteroides: cuatro relatos de Ernesto Lovera
Con Asteroides cambiamos de registro. Sus cuatro historias, disponibles en cuadernos independientes, tienen un aire de fanzine y un dibujo más sencillo. He visto trabajos de Ernesto bastante más elaborados en lo gráfico, así que estos relatos no representan todo lo que puede hacer como dibujante.
Eso no impide que funcionen. La narración se entiende bien y el dibujo acompaña unas ideas que, en pocas páginas, consiguen desarrollar situaciones curiosas y reservarse algún giro.
Yo soy Madame Butterfly
Es el relato que menos me ha gustado del grupo. La rivalidad entre artistas por interpretar el papel protagonista de la famosa ópera no terminó de engancharme.
Tiene color y un giro bastante oscuro, pero el enfrentamiento que sostiene la historia me dejó más frío que las propuestas de los otros tres cuadernos. No me parece una mala historieta; simplemente, fue la que menos disfruté.

La revolución espiritual
Esta, en cambio, me sorprendió mucho por su planteamiento: un científico inventa una máquina que permite interactuar con los muertos. Lo interesante es hasta dónde llegan las consecuencias de semejante descubrimiento y cómo algo así puede trastocar el funcionamiento de la sociedad.
Me pareció una idea muy curiosa, bien aprovechada para la extensión del relato. También encontré el dibujo algo más elaborado que en los otros dos cómics que comento a continuación. En conjunto, es una historia breve que funciona muy bien y cuya premisa da bastante más juego del que podría parecer.

Las valquirias salvajes
Esta es la más gamberra y la que más gracia me ha hecho. Un hombre viaja a un futuro gobernado por mujeres, donde los varones han quedado arrinconados tras descubrirse un supuesto gen asesino masculino.
A partir de ahí, Ernesto juega con los intereses sexuales, las relaciones de poder y la situación de un protagonista que ha ido a parar a un mundo bastante peculiar. Tiene un humor muy cachondo y un giro final que remata bien la historia. Contarlo sería quitarle buena parte de la gracia, así que hasta aquí puedo leer.

Cómo compartir piso con un científico loco y su familia
Un becario llega a otro país y se aloja con una familia que tiene una máquina del tiempo. Con ese punto de partida, cualquiera puede imaginar que la convivencia no va a ser demasiado tranquila.
Los viajes temporales permiten muchas posibilidades, pero también pueden complicar una historia más de la cuenta. Por eso tiene mérito hacer funcionar una propuesta así en tan pocas páginas. Es otra lectura simpática en la que el dibujo cumple bien su cometido y el guion aprovecha el espacio disponible.

Cinco lecturas y una puerta abierta a más
Me he quedado especialmente con el dibujo de El corazón de la sirena, la idea de La revolución espiritual y el humor de Las valquirias salvajes. No todas las historias me han gustado por igual, pero el conjunto me ha dejado un buen rato de lectura y ganas de que estas propuestas lleguen a más gente.
En Tiesto Roto también está Pecado Animal, realizado entre ambos, y novelas visuales como Tosty o Malditos Culpables. Todavía no he leído el primero ni probado estas últimas, aunque visualmente me llaman la atención.
De momento, puedo hablar de estos cinco cuadernos que me llevé después de un café. Si te apetece descubrir historias cortas de autores que sacan adelante sus propios proyectos mientras trabajan en los cómics de otros, acércate a Tiesto Roto. Puedes empezar leyendo en la web y decidir después si alguna de sus sirenas, divas o máquinas imposibles merece un hueco en tu estantería.
