La sombra sobre Innsmouth, Gou Tanabe [RESEÑA]
Hay autores que llegan a tu vida de una forma muy diferente a como ellos concibieron su obra.
En mi caso, H. P. Lovecraft entró en mi vida por otros caminos bastante menos académicos y mucho más marcados por la adolescencia y el teclado: los videojuegos.
Mis primeros contactos con su universo fueron el videojuego Alone in the Dark y, sobre todo, Shadow of the Comet, un título que siempre he sentido como una adaptación no oficial —y muy libre— de La sombra sobre Innsmouth.
Es cierto que Shadow of the Comet va más allá, mezcla tramas y bebe de varios relatos (es un fiel reflejo del espíritu rolero de «La llamada de Cthulhu»), pero la atmósfera, el pueblo costero, la sensación de podredumbre heredada y ese horror antiguo que se arrastra bajo la superficie… todo eso estaba ya ahí. Para un chaval, aquello fue una puerta de entrada definitiva al horror cósmico.
Con los años he leído bastante de Lovecraft —no todo, y aunque no haga falta, estoy en ello—, pero curiosamente no recordaba haber leído directamente La sombra sobre Innsmouth. Aun así, cualquiera que haya profundizado mínimamente en su obra reconoce al instante los elementos que expone: la mitología de Dagon, la sombra de Cthulhu, los dioses primigenios y ese universo enfermizo que el autor de Providence fue tejiendo relato a relato.

Por eso, tenía muchas ganas de empezar con alguna de las adaptaciones al manga que está realizando Gou Tanabe, un autor que se ha propuesto algo tan ambicioso como adaptar prácticamente los relatos clave de Lovecraft. Y decidí hacerlo, precisamente, con La sombra sobre Innsmouth.
Viaje a la locura vía «La sombra sobre Innsmouth»
El punto de partida de la obra es sencillo y tremendamente eficaz: un joven estudiante, consciente de que su origen familiar tiene algo… extraño, emprende un viaje por Nueva Inglaterra que lo lleva hasta Innsmouth, un decadente pueblo pesquero. Allí descubre una población marcada por inquietantes deformidades físicas: rostros derretidos, rasgos pisciformes, miradas que no encajan. A partir de ahí, el relato se convierte en una investigación progresiva, un descenso lento y asfixiante hacia un trasfondo sobrenatural que lleva décadas —o siglos— gestándose.
Y aquí es donde el manga brilla con fuerza. Tanabe clava la atmósfera: el miedo no es inmediato, se construye. Se filtra poco a poco en cada viñeta, en cada conversación incómoda, en cada calle desierta. El autor sabe transmitir ese estado constante de inquietud, esa sensación de estar rozando la locura que define tan bien el horror lovecraftiano.
A nivel visual, la obra es una auténtica maravilla. El estilo del manga encaja de forma casi perfecta con el relato: sombras densas, expresiones perturbadoras y un uso del blanco y negro que refuerza el carácter opresivo de la historia. No es solo una buena adaptación, es una reinterpretación respetuosa y potentísima.

Por lo que se percibe —y por comparación con otras versiones, como la que realizaron los amigos de Dawn Entertainment—, la adaptación es muy fiel al relato original. No sorprende: la historia de Lovecraft no es especialmente larga, y aquí se nota un respeto absoluto por el guion y la estructura. Todo lo esencial está ahí, sin añadidos innecesarios ni reinterpretaciones forzadas.
El resultado es sobresaliente. La sombra sobre Innsmouth en manos de Gou Tanabe funciona tanto para lectores veteranos de Lovecraft como para quienes quieran descubrir su universo en otro formato. Transmite exactamente lo que debe transmitir: misterio, horror ancestral, decadencia y esa incómoda duda de si el verdadero monstruo está fuera… o dentro de las atormentadas mentes de sus protagonistas.
En definitiva, es una joyita y sí, después de esta lectura, tengo bastante claro que seguiré explorando otras adaptaciones de Tanabe. Para los fans del horror cósmico, es difícil pedir más.
La Sombra sobre Innsmouth -> Comprar en Amazon
